Salir a correr en épocas de frío

Mucha gente se echa para atrás al salir a correr si hace mucho frío. El temor a pillar un resfriado o los cambios bruscos de temperatura son el mayor miedo de los corredores. Correr con frío no es nada malo, tiene los mismos beneficios que hacerlo un día de sol, eso sí, requiere de una preparación previa en cuanto a vestuario y calentamiento.
En ambientes muy fríos el calentamiento debe de ser más largo para minimizar el cambio de temperatura entre músculo y ambiente. Con el frío, el músculo está menos lubricado y por eso cuesta más moverse, por eso un calentamiento a conciencia será fundamental.
Correr con frío: ¿Qué ponerse?
El vestuario también es crucial, una prenda térmica que nos protega del frío hará que apenas notemos las frías temperaturas. Camisetas térmicas como primera capa, cortavientos, mallas largas y en general la ropa específica funcionan bastante bien. No debemos olvidar tampoco ponernos el gorro y los guantes cuando salgamos a hacer running.
En definitiva, no debe asustar a nadie, incluso es una bonita forma de correr si los alrededores están nevados. Cuando acabemos, directos a casa y ducha para evitar enfriarnos, luego un té o leche caliente y la sensación de haber trabajado será increible.