33 semanas de embarazo, los cambios de la 29 a la 35
A las 33 semanas de embarazo, los huesos del feto se endurecen y sus pupilas ya reaccionan a la luz, según Mayo Clinic (2026). El feto ronda los 2 kilos de peso y la gestación avanza por el octavo mes, en pleno tercer trimestre.
¿Qué ocurre a las 33 semanas de embarazo?
A las 33 semanas de embarazo, el feto ha completado la mayor parte de su desarrollo y dedica estas semanas a ganar peso y madurar. Faltan unas siete semanas para la fecha probable de parto y el útero ocupa ya buena parte del abdomen, lo que explica muchas de las molestias de la madre.
Cómo es el feto en la semana 33
El feto de 33 semanas pesa en torno a 2 kilos y mide unos 44 cm de la cabeza a los pies. Estos son sus principales avances:
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Las pupilas cambian de tamaño en respuesta a la luz (Mayo Clinic, 2026).
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Los huesos se endurecen, aunque los del cráneo siguen siendo blandos y flexibles.
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Acumula grasa con rapidez y realiza movimientos respiratorios rítmicos, si bien los pulmones todavía no están maduros (MedlinePlus, 2025).
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El cerebro sigue madurando y multiplica las conexiones entre neuronas. El feto alterna ya ciclos de sueño y vigilia.
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La mayoría de los fetos está ya cabeza abajo, en posición cefálica. Los que no, todavía pueden girar. Es pasada la semana 36, cuando resulta poco probable que cambien de postura (Mayo Clinic, 2026).
¿Qué síntomas son habituales a las 33 semanas de embarazo?
Las molestias de la semana 33 de embarazo se deben, sobre todo, al tamaño del útero, que presiona los órganos vecinos y dificulta el retorno de la sangre desde las piernas. Las más frecuentes son:
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Ciática y dolor de espalda: el útero puede comprimir el nervio ciático y provocar un dolor que baja por la pierna. Ayudan el calor local y el ejercicio suave, como el yoga o el pilates en el embarazo.
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Acidez y digestiones pesadas: mejoran con comidas pequeñas y frecuentes, sin fritos ni picantes, y evitando acostarse justo después de comer (Mayo Clinic, 2026).
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Falta de aire: el útero deja menos espacio a los pulmones. Alivia descansar de lado y cuidar la postura.
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Ganas de orinar frecuentes: por la presión del útero sobre la vejiga.
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Varices e hinchazón: aparecen en las piernas y también en los genitales, donde se conocen como varices vulvares. Suelen desaparecer después del parto.
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Hemorroides: las hemorroides en el embarazo mejoran al corregir el estreñimiento con fibra, agua y actividad física suave.
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Calostro: el pecho puede segregar un líquido espeso y amarillento, que es la primera leche.
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Contracciones de Braxton Hicks: son tensiones leves e irregulares del abdomen, que varían en intensidad y duración.
Tumbarse sobre el lado izquierdo evita que el útero presione la vena cava y ayuda a prevenir las bajadas de tensión. Las estrías y el picor del abdomen se alivian con cremas hidratantes. Antes de tomar cualquier analgésico conviene consultarlo con un profesional sanitario.
¿Qué pruebas se hacen a partir de las 33 semanas de embarazo?
En la recta final se realizan la ecografía del tercer trimestre, la última analítica y el cultivo del estreptococo del grupo B, y se revisan las vacunas. El calendario exacto depende de cada centro, pero a partir de las 33 semanas de embarazo lo habitual es lo siguiente:
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Ecografía del tercer trimestre: se hace a partir de la semana 32 y valora la posición del feto, su crecimiento, la cantidad de líquido amniótico y la placenta (Hospital Sant Joan de Déu, 2024).
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Analítica de sangre: comprueba si hay anemia y cómo está la coagulación de cara al parto.
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Cultivo vaginal y rectal: entre las semanas 35 y 37 se toma una muestra para detectar el estreptococo del grupo B. Si el resultado es positivo, se administra un antibiótico durante el parto para evitar que el bebé se contagie.
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Vacuna de la tosferina: el Ministerio de Sanidad la recomienda en cada embarazo a partir de la semana 27, preferentemente en la 27 o la 28. Protege al recién nacido durante sus primeros meses de vida.
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Vacuna de la gripe: se recomienda en cualquier trimestre cuando la gestación coincide con la campaña (Ministerio de Sanidad, 2026).
Si todavía no se han iniciado las clases de preparación al parto, este es un buen momento. En ellas se explican las etapas del parto y se enseña el masaje perineal.
¿Cómo evoluciona el embarazo de la semana 29 a la 32?
Entre la semana 30 y la 32 el feto pasa de pesar casi 1.300 gramos a unos 1.700, según la guía de Mayo Clinic sobre el desarrollo del feto en el tercer trimestre. Antes de llegar a las 33 semanas de embarazo termina lo esencial de su formación:
El lanugo es el vello fino que cubre al feto. Su piel sigue protegida por la vérnix caseosa, una capa de grasa blanquecina. Cuando existe riesgo de parto prematuro en estas semanas, el equipo médico puede administrar corticoides a la madre para acelerar la maduración de los pulmones del feto.
¿Qué cambia en las semanas 34 y 35 de embarazo?
En las semanas 34 y 35 el feto sigue ganando peso y sus pulmones completan casi toda su maduración. Para la madre, las molestias son muy parecidas a las de las 33 semanas de embarazo, algo más intensas.
Semana 34
El feto mide casi 30 cm de la coronilla a la rabadilla y pesa más de 2.100 gramos. Las uñas de las manos le llegan ya a la punta de los dedos (Mayo Clinic, 2026) y la cara tiene el aspecto que mostrará al nacer.
En la madre, el útero desplaza los órganos del abdomen: la respiración puede hacerse más corta y rápida, y las visitas al baño son continuas.
Semana 35
Entre las semanas 35 y 37 el feto alcanza unos 2,5 kilos (MedlinePlus, 2025). Ocupa la mayor parte del saco amniótico, aunque sigue moviéndose. A través de la placenta recibe anticuerpos de la madre, que lo protegen hasta que se le administran las primeras vacunas. Un nacimiento en esta semana se considera una prematuridad leve y, por lo general, ya no requiere acelerar la maduración pulmonar.
La madre puede notar calambres en la espalda, el bajo vientre y los genitales externos. Es también el momento de hacer la analítica del tercer trimestre, si aún está pendiente.
¿Cuándo consultar a partir de las 33 semanas de embarazo?
Conviene consultar sin demora ante cualquiera de estas situaciones:
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Si aparecen contracciones regulares o repetidas, especialmente si aumentan en intensidad, o se acompañan de presión pélvica, dolor lumbar persistente, sangrado o pérdida de líquido, hay que contactar sin demora con el servicio obstétrico. No es necesario esperar a alcanzar un número determinado de contracciones.
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Pérdida de líquido o sangrado vaginal.
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Disminución clara de los movimientos del bebé.
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Fiebre o ardor al orinar.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes sobre 33 semanas de embarazo
¿Cuántos meses son 33 semanas de embarazo?
Son algo más de siete meses y medio. La semana 33 pertenece al octavo mes y al tercer trimestre de la gestación.
¿Cuánto debe moverse el bebé a las 33 semanas?
No hay una cifra única. Mayo Clinic (2026) propone contar los movimientos a diario: lo esperable es notar al menos 10 en dos horas. No obstante, se recomienda conocer el patrón habitual de movimientos del bebé. Si se mueve menos de lo normal, deja de moverse o cambia claramente su patrón, hay que contactar el servicio obstétrico, sin esperar al día siguiente.
¿Un bebé que nace a las 33 semanas es prematuro?
Sí. La OMS (2023) considera prematuro al bebé que nace antes de completar las 37 semanas, y sitúa los nacimientos entre la semana 32 y la 37 en la prematuridad moderada o tardía. En estos casos, se recomienda vigilar la evolución del bebé durante unas semanas.
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