Niveles de glucosa en sangre: la tabla por edades, los valores normales y cómo controlarla

Creado el
03 Ago 2022
Modificado el
29 Dic 2025
Tiempo de lectura
17 minutos
Los niveles de glucosa en sangre ayudan a entender cómo responde tu cuerpo a la alimentación y a la actividad física. Conocerlos te permite actuar a tiempo y prevenir problemas.
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Los niveles de glucosa en sangre indican cuánta energía circula por el cuerpo y afectan al funcionamiento de músculos, cerebro y órganos en la vida diaria.

Los niveles de glucosa en sangre muestran la cantidad de energía disponible que circula por tu organismo. Esta medida influye en cómo te sientes a diario porque tus músculos, tu cerebro y el resto de órganos dependen de este azúcar para funcionar.

En España, más de 5,3 millones de personas tienen diabetes, una enfermedad que aparece cuando la glucosa se mantiene fuera de los rangos saludables. Por eso, conviene saber cuáles son los valores normales, cómo cambian con la edad y qué hábitos ayudan a mantenerlos estables.

  1. ¿Qué es la glucosa y por qué es importante medirla?

  2. ¿Cuáles son los niveles normales de glucosa en sangre?

  3. Tabla resumen: normal, prediabetes y diabetes

  4. ¿Cómo varían los niveles de glucosa por edades?

  5. ¿Qué pasa si tengo la glucosa alta (hiperglucemia)?

  6. ¿Qué pasa si tengo la glucosa baja (hipoglucemia)?

  7. ¿Cómo medir los niveles de glucosa en sangre?

  8. ¿Cómo bajar la glucosa de forma natural?

¿Qué es la glucosa y por qué es importante medirla?

La glucosa es el principal azúcar presente en la sangre y la fuente básica de energía de las células.

Medir los niveles de glucosa en sangre te ayuda a saber cómo responde tu cuerpo a la comida, al ejercicio y al descanso. Cuando esta medida se altera durante un tiempo largo, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes y otras complicaciones que afectan a los vasos sanguíneos, los riñones o la vista. Por eso, conviene conocer tus valores y detectar cambios con rapidez.

La glucosa llega al organismo a través de los alimentos que contienen hidratos de carbono. Después, el sistema digestivo los transforma en unidades pequeñas que pasan a la sangre. El páncreas libera insulina para que la glucosa entre en las células y pueda usarse como energía. Si sobra, el cuerpo la guarda en el hígado y los músculos, o la convierte en grasa.

Una persona sana mantiene un equilibrio entre la glucosa que entra y la que utiliza. Cuando este equilibrio falla, los valores suben más de lo esperado o bajan demasiado. En la práctica, lo notas en síntomas como cansancio, hambre rápida o dificultad para concentrarte. De ahí la importancia de medir tus valores y actuar antes de que aparezcan problemas mayores.

¿Cuáles son los niveles normales de glucosa en sangre?

Los niveles normales de glucosa en sangre muestran cómo regula tu cuerpo el azúcar que recibe y utiliza. Estos valores permiten identificar si estás dentro de un rango saludable, en prediabetes o en diabetes. Se miden en miligramos por decilitro (mg/dl) y cambian según el momento del día y el tipo de prueba.

Para interpretar bien tus resultados, conviene fijarse en tres medidas habituales, como la glucosa en ayunas, la glucosa postprandial (después de comer) y la hemoglobina glicosilada (HbA1c). Cada una ofrece una visión distinta del equilibrio de tu organismo.

A continuación, encontrarás la explicación de cada rango y una tabla que resume los valores normales, los de prediabetes y los que indican diabetes.

Glucosa en ayunas: valores normales

La glucosa en ayunas refleja cómo ha trabajado tu cuerpo durante la noche sin recibir alimentos. Es la medida más usada para detectar alteraciones del metabolismo del azúcar y suele pedirse en analíticas rutinarias.

En una persona sana, estos valores suelen mantenerse estables entre 70 y 100 mg/dl. Un valor de 101 a 125 mg/dl indica prediabetes, y por encima de 126 mg/dl, siempre que se repita en otra medición, sugiere diabetes.

Por ejemplo, si te haces una analítica por la mañana y aparece un valor de 112 mg/dl, el profesional sanitario suele pedir controles adicionales para ver si se repite.

Glucosa postprandial (después de comer)

La glucosa postprandial mide cómo responde tu cuerpo a los alimentos recién ingeridos. Se toma unas dos horas después de comer y ayuda a saber si hay picos elevados tras las comidas.

En personas sin diabetes, el valor suele situarse por debajo de 140 mg/dl. Entre 140 y 199 mg/dl se considera prediabetes, y a partir de 200 mg/dl, si se confirma, indica diabetes.

Este dato resulta útil cuando notas síntomas después de comer, como somnolencia intensa o mucha sed, porque puede mostrar cambios que la medición en ayunas no detecta.

Hemoglobina glicosilada (HbA1c)

La hemoglobina glicosilada muestra el promedio de tus niveles de glucosa en sangre de los últimos tres meses. Es una medida clave porque no depende de un momento concreto del día.

Los valores se expresan en porcentaje. Un resultado por debajo de 5,7 % se considera normal. Entre 5,7 % y 6,4 % indica prediabetes, y a partir de 6,5 %, diabetes.

Este indicador es especialmente útil para valorar si el tratamiento está funcionando en personas con diabetes, ya que muestra la evolución a medio plazo.

Primer plano de una persona midiéndose los niveles de glucosa en sangre con un glucómetro tras pincharse el dedo para obtener una gota de sangre
Este indicador es especialmente útil para valorar si el tratamiento está funcionando en personas con diabetes, ya que muestra la evolución a medio plazo.

Tabla resumen: normal, prediabetes y diabetes

¿Cómo varían los niveles de glucosa por edades?

Los niveles de glucosa en sangre cambian con el crecimiento y el envejecimiento. En la infancia suelen ser algo más altos después de comer, mientras que en la edad adulta conviene vigilar posibles aumentos por menor tolerancia a la glucosa. Con el paso de los años, el organismo procesa el azúcar con menos eficacia y aparecen variaciones que conviene controlar con más frecuencia.

En bebés y niños, el cuerpo tiende a usar la glucosa con rapidez, sobre todo en fases de crecimiento. Esto hace que pequeños descensos o subidas sean habituales. En adolescentes, las hormonas pueden influir en la sensibilidad a la insulina, lo que explica algunos cambios puntuales.

En adultos jóvenes los rangos son más estables, aunque el estrés, la falta de sueño y una alimentación irregular pueden alterar los valores. A partir de los 60 años, la pérdida de masa muscular y ciertos medicamentos pueden elevar la glucemia basal.

A continuación, tienes una tabla orientativa para entender los valores más habituales por edades. Es útil como referencia general, pero siempre conviene interpretarla con ayuda de un profesional sanitario.

Tabla de niveles de glucosa en sangre por edades

¿Qué pasa si tengo la glucosa alta (hiperglucemia)?

La hiperglucemia aparece cuando los niveles de glucosa en sangre superan los valores normales de forma repetida. Esta situación puede deberse a una alimentación abundante, poca actividad física o una menor respuesta del cuerpo a la insulina. Si se mantiene en el tiempo, aumenta el riesgo de complicaciones cardiovasculares, renales y oculares.

Cuando la glucosa sube más de lo esperado, el organismo intenta eliminar el exceso a través de la orina. Por eso notas más sed y más ganas de ir al baño. También puedes sentir cansancio, visión borrosa o pérdida de peso sin explicación. En personas con diabetes, las subidas bruscas pueden causar náuseas, dolor de cabeza o malestar general.

Un valor de glucosa por encima de 240 mg/dl suele requerir revisión urgente, sobre todo si va acompañado de síntomas intensos.

Si la hiperglucemia dura semanas o meses, la glucosa daña la capa interna de los vasos sanguíneos. Esto favorece la arteriosclerosis y aumenta el riesgo de infarto, ictus o problemas de circulación en las piernas.

Para controlar estas situaciones, conviene revisar la medicación, ajustar la alimentación y aumentar la actividad física de forma progresiva. Un endocrino puede ayudarte a decidir los cambios necesarios según tus valores y tus hábitos diarios.

¿Qué pasa si tengo la glucosa baja (hipoglucemia)?

La hipoglucemia ocurre cuando los niveles de glucosa en sangre bajan por debajo de lo normal. Suele aparecer por un exceso de actividad física, por saltarse comidas o por ciertos tratamientos en personas con diabetes. Cuando la glucosa cae, el cerebro y los músculos reciben menos energía y el cuerpo reacciona con señales rápidas y llamativas.

Los síntomas más habituales incluyen temblor, sudor frío, hambre intensa, palpitaciones o irritabilidad. En algunos casos aparece sensación de hormigueo en las manos o dificultad para pensar con claridad. Si el valor desciende por debajo de 55 mg/dl, estos síntomas se intensifican y pueden provocar mareos o confusión.

Un caso común ocurre tras hacer deporte sin haber comido lo suficiente. En esta situación, el cuerpo gasta más glucosa de la que tiene disponible y el nivel cae con rapidez.

En personas con diabetes, la hipoglucemia puede deberse a una dosis elevada de insulina o a ciertos medicamentos. Por eso, conviene ajustar los horarios de comida, medir la glucosa con frecuencia y consultar si estos episodios se repiten.

Cuando aparece una bajada, se recomienda tomar una bebida azucarada, zumo o un alimento de absorción rápida para recuperar el nivel normal en pocos minutos.

¿Cómo medir los niveles de glucosa en sangre?

Puedes medir los niveles de glucosa en sangre con un glucómetro o con sensores continuos que registran el valor durante el día. Ambos métodos permiten controlar tus resultados y detectar cambios antes de que aparezcan síntomas. La elección depende de tu edad, tu tratamiento y la recomendación médica.

El glucómetro es el dispositivo clásico. Funciona con tiras reactivas donde colocas una gota de sangre obtenida con una lanceta. En pocos segundos aparece el resultado en la pantalla. Es un método sencillo que puedes usar en casa, antes de las comidas, después de hacer deporte o cuando notes señales extrañas.

Este sistema sigue siendo útil porque ofrece una medición rápida y permite comparar resultados a lo largo de la semana.

Los sensores continuos de glucosa aportan más información. Algunos modelos se colocan en la parte posterior del brazo y registran el nivel durante el día, incluso mientras duermes. Puedes consultar los datos desde el móvil y ver cómo influyen las comidas, el ejercicio o el estrés.

Aunque suelen usarlos personas con diabetes, cada vez más profesionales los recomiendan para evaluar patrones de glucemia en personas con riesgo elevado.

En todos los casos, conviene seguir las indicaciones del fabricante, mantener el dispositivo limpio y anotar los resultados para revisarlos con tu profesional sanitario.

¿Cómo bajar la glucosa de forma natural?

Puedes bajar los niveles de glucosa en sangre con cambios sencillos en tu alimentación, tu actividad física y tu rutina diaria. Estas medidas ayudan a mejorar la sensibilidad a la insulina y a mantener un equilibrio estable a lo largo del día.

Una forma eficaz consiste en aumentar los alimentos ricos en fibra, como verduras, legumbres o fruta entera. La fibra retrasa la absorción del azúcar y evita subidas bruscas después de las comidas. También conviene elegir hidratos de carbono de digestión lenta, como pan integral, avena o arroz integral. Un forma de hacerlo es sustituir un zumo por una pieza de fruta, ya que el azúcar se absorbe más despacio y el nivel de glucosa se mantiene más estable.

La actividad física regular también ayuda. Caminar después de comer, subir escaleras o hacer ejercicios de fuerza varios días a la semana mejora el uso de la glucosa por parte del músculo. No hace falta entrenar durante horas; sesiones cortas y frecuentes suelen ser suficientes para notar cambios.

Dormir lo necesario y reducir el estrés también influye, porque el cansancio y la tensión elevan la glucosa incluso sin comer.

Si tomas medicación o insulina, conviene consultar antes de hacer cambios grandes para evitar bajadas inesperadas.

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Preguntas frecuentes sobre los niveles de glucosa en sangre

Respondemos a las preguntas más recurrentes sobre los niveles de glucosa en sangre

¿Qué nivel de glucosa en sangre se considera peligroso?

xn valor por encima de 300–350 mg/dl suele requerir atención sanitaria, sobre todo si aparecen síntomas como mucha sed, vómitos o respiración acelerada. Si tienes diabetes, conviene medir cuerpos cetónicos y contactar con tu profesional para ajustar el tratamiento.

 ¿La glucosa puede subir aunque no coma?

Sí. El estrés, la falta de sueño, ciertas infecciones o algunos medicamentos pueden elevar los niveles de glucosa en sangre aunque no hayas comido. El hígado libera glucosa como respuesta a estas situaciones y provoca subidas inesperadas.

 ¿Qué alimentos ayudan a mantener la glucosa estable?

Las verduras, las legumbres, la fruta entera y los cereales integrales ayudan a evitar picos de glucosa. También es útil combinar hidratos de carbono con proteína o grasa saludable, como frutos secos o yogur natural, para una absorción más lenta.

¿Cuándo debo preocuparme por la glucosa baja?

Una glucosa por debajo de 55 mg/dl puede causar temblor, mareo o debilidad. Si no mejora tras tomar azúcar de absorción rápida, conviene pedir ayuda. En personas con diabetes, estos episodios deben revisarse para ajustar la medicación.

¿El ejercicio siempre baja la glucosa?

En la mayoría de casos, sí. El músculo usa más glucosa durante el esfuerzo. Aun así, entrenamientos intensos o prolongados pueden provocar subidas puntuales por la liberación de hormonas del estrés. Por eso conviene medir antes y después si tienes diabetes.

¿Qué relación existe entre el sueño y los niveles de glucosa?

Dormir poco altera la sensibilidad a la insulina y favorece valores más altos al día siguiente. Un ejemplo habitual es madrugar tras una noche corta: la glucosa en ayunas puede subir aunque no hayas cambiado tu dieta.

Comentarios
Maria Carla Pachecho Ricci
Autor/a: María Carla Pachecho Ricci

Nutricionista especializada en deporte y nutrición vegetariana y redactora de contenidos de salud.

 

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