Orina naranja, ¿por qué?

27 Nov 2020
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4 minutos
El hecho de tener orina naranja puede deberse a una falta de hidratación o al pigmento de un alimento ingerido recientemente. Sin embargo, cuando es constante, debemos tener cuidado. Descubre por qué.
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Orina naranja

El hecho de tener orina naranja en la mayoría de casos puede deberse a una falta de hidratación o al fuerte pigmento de un alimento que hayamos comido recientemente, pero cuando es constante, debemos tener cuidado por si tuviera su causa en un problema bilial, y acudir a un especialista médico.

El color de la orina normal es amarillo claro, aunque puede variar sensiblemente en función de la cantidad de agua ingerida y de las veces que miccionamos. En cada micción puede variar el color, la cantidad, la concentración y el contenido.

  1. Qué nos dice el color de la orina y otros aspectos de la orina
  2. ¿Por qué tengo la orina color naranja?
  3. Qué hacer ante síntomas urinarios
  4. Otros estudios

Qué nos dice el color de la orina y otros aspectos de la orina

Son varios los parámetros que podemos valorar en la orina. La primera observación se centra en el color y el volumen, aunque es necesario realizar un estudio para identificar su composición detallada. El volumen de orina, el color, la densidad, la concentración, el pH, el contenido celular, la presencia de sangre, etc. son algunos de los parámetros estudiados y cuyo valor debe interpretarse acorde al resto de resultados y tras interrogar los síntomas del paciente.

  • Si tenemos en cuenta el volumen de orina diario podremos hablar de poliuria o de oliguria. La poliuria es la producción de orina superior a tres litros por día (las causas más comunes en los adultos son la administración de diuréticos y la diabetes mellitus). La oliguria se define con una emisión de orina inferior a 500 ml (medio litro) en 24 horas en un adulto (la causa más frecuente es una obstrucción en el tracto de salida, como puede ser un cálculo renal en el uréter o un coágulo).
  • En cuanto al color hablamos de coluria ante una orina color naranja o marrón (similar a la cola) y cuya causa fundamental es el contenido aumentado en bilirrubina que es un hallazgo común en la mayoría de enfermedades de origen hepático como la hepatitis o la cirrosis. La orina se tiñe de oscuro cuando su contenido en bilirrubina sérica es mayor de 1.6mg/dl. Otras causas de orina oscura pueden ser la presencia de metabolitos de fármacos (las vitaminas oscurecen la orina) y el aumento de concentración.

¿Por qué tengo la orina color naranja?

La orina naranja puede deberse al uso de medicamentos antiinflamatorios, algunos laxantes y durante tratamientos de quimioterapia. En algunos casos, la orina color naranja podría estar indicando un problema en el hígado o las vías biliares. Como hemos dicho, la deshidratación, que puede hacer que la orina se concentre y tenga un color mucho más intenso, también puede provocar que tengamos orina naranja.

Si el color de la orina es rojizo hablaremos de hematuria, es un indicador de sangrado en la vía excretora. Puede ser apreciada a simple vista (hematuria macroscópica) o bien inapreciable al ojo humano (hematuria microscópica o microhematuria). Existe microhematuria cuando se cuantifican más de tres hematíes por campo en un sedimento de orina. La aparición de una hematuria espontánea genera una situación alarmante y es motivo frecuente de visita en urgencias. Algunos de los síntomas acompañantes de una hematuria son: disuria, dificultad o dolor al miccionar (con o sin escozor), aumento de la frecuencia miccional (polaquiuria), emisión de poca cantidad de orina (oliguria), fiebre, mal estado general…

Qué hacer ante síntomas urinarios

Ante la presencia de síntomas urinarios de cualquier índole, la primera prueba a solicitar es una tira reactiva (al contactar con la orina vira de color). Se pueden analizar diferentes parámetros: hematíes, proteínas, leucocitos, glucosa, bilirrubina, densidad, pH…). El color que adopta la tira reactiva será más intenso en función de la concentración de cada uno de los parámetros analizados. Estas tiras de orina tienen una sensibilidad aproximada del 70% y una alta especificidad.

Cuando la tira reactiva muestra un resultado muy alterado se recurre a otra prueba diagnóstica llamada sedimento de orina o urianálisis donde se cuantifican y cualifican de manera semicuantitativa distintos componentes procedentes del metabolismo, células, bacterias y fragmentos celulares. Permite un examen físico y químico de la orina. La muestra de orina puede recogerse en cualquier momento, aunque idealmente es preferible recoger la primera orina de la mañana por estar más concentrada, cosa que aumenta la capacidad de detección de anomalías. Asimismo deben desecharse las primeras gotas por posibilidad de contaminación de éstas.

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Otros estudios

Pueden solicitarse otros estudios de la orina posteriormente y, en función de los resultados de las pruebas previas. Si se detecta una infección de orina suele darse tratamiento antibiótico, aunque, si la infección es recidivante, podremos solicitar un cultivo de la orina para identificar al germen y un antibiograma (si deseamos conocer el antibiótico más eficaz para erradicar el germen causante de la infección).

En cuanto a la coluria y, teniendo en cuenta su asociación a alteraciones hepáticas, debemos mencionar que el estudio inicial abarca el sedimento de orina y una analítica general de sangre (donde valoraremos el hemograma, la bioquímica, los enzimas hepáticos y la función renal con la urea y la creatinina). Cuando se confirma una posible alteración hepática debe continuarse el estudio mediante pruebas de imagen (ecografía abdominal o TAC abdominal para el estudio anatómico de las estructuras).

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Autor/a:

Ana García

Especialista en Medicina Deportiva, médico consultor de Advance Medical